Un ecosistema en transformación
El cine español producido entre 2004 y 2025 no puede comprenderse únicamente
como la continuación de las etapas anteriores. Durante estas dos décadas se
transforma el propio ecosistema audiovisual: la digitalización modifica los procesos
de producción y exhibición; la crisis económica altera las condiciones materiales del
sector; la televisión y las plataformas adquieren un peso creciente; y los modos de
consumo se diversifican más allá de la sala cinematográfica.
Al mismo tiempo, el cine español se vuelve más plural en sus territorios, lenguas,
trayectorias autorales, géneros y formas de financiación. Junto a las películas de gran
presupuesto y vocación internacional, se consolidan propuestas independientes, nuevos
cines territoriales, documentales, obras híbridas y relatos que atienden a conflictos
sociales, históricos, familiares e identitarios de la España contemporánea.
Este tema no organiza el período a partir de una única corriente dominante. Propone,
en cambio, cuatro recorridos complementarios que permiten observar cómo cambian la
industria, las autorías, las imágenes de España y las formas cinematográficas.